sábado, 14 de abril de 2012

Falta de producción de laimetos contra la exploción demográfica


Falta de producción de alimentos contra la explosión demográfica

Producción de alimentos

Según las famosas predicciones de Malthus la población hambrienta debería ir aumentando en el mundo. Malthus pensaba que mientras la población crecería exponencialmente, los alimentos y los recursos aumentarían en mucha menor proporción y, por tanto, cada vez habría más diferencia entre la cantidad de alimento y la población.

La realidad de los últimos decenios, en los que se ha dado el mayor crecimiento demográfico de toda la historia humana, ha desmentido totalmente las previsiones de Malthus. La producción de alimentos está aumentando desde los años 1950, especialmente en los últimos 30 años, a un ritmo tan rápido que ha superado el crecimiento de la población. A comienzos del decenio de 1960 la producción mundial de alimentos para consumo humano era sólo de 2300 calorías por persona y día, cantidad que estaba distribuida de forma muy desigual. En 1994 había pasado a ser 2710 calorías por persona y día, suficientes para permitir la correcta nutrición de toda la población humana, aunque al persistir todavía graves problemas de distribución de hecho sigue habiendo muchos millones de personas que pasan hambre o están mal nutridas. Más de 800 millones de personas del mundo en desarrollo sufren de desnutrición crónica. Entre ellos, la falta de energía y proteínas esenciales resta fuerzas al cuerpo y a la mente, y disminuye la esperanza de vida de unos 200 millones de niños.



Alimentos agrícolas

Se calcula que unas 80 000 especies de plantas son comestibles, pero sólo usamos unas 100 de ellas que proporcionan alrededor del 90% del alimento que la humanidad consume, bien sea directamente, comidas por las personas, o indirectamente, sirviendo de alimento al ganado. De cuatro de ellas: trigo, arroz, maíz y patata obtenemos más de la mitad de los alimentos agrícolas que consume toda la población mundial.

La agricultura empezó hace unos 10 000 años, cuando los hombres comenzaron a cultivar plantas o a esparcir semillas de las plantas de las que obtenían alimento (cereales del tipo del trigo) alrededor de los lugares en los que vivían. Las prácticas agrícolas fueron muy importantes para el desarrollo de la sociedad humana. Obligaron a que el hombre, que hasta entonces había sido cazador y recolector, con una forma de vida nómada, pasara a vivir en lugares fijos y así comenzaron las primeras ciudades. Además, aumentó tanto el alimento disponible que se dio el primer gran crecimiento de la población humana.

En una sociedad agrícola, cada cultivador produce alimento suficiente no sólo para él mismo sino también para otras personas y esto hizo posible que algunas personas se puedan dedicar a las artes, la religión o el comercio y que la organización social se fuera haciendo más y más compleja. Con el paso de algunos milenios, hace unos 5000 a 6000 años, alrededor de ríos especialmente aptos para el cultivo, como el Nilo, Eufrates, Tigris, etc., se fueron desarrollando las primeras grandes civilizaciones en las que surgió la escritura y tuvieron un gran impulso las actividades culturales, científicas, comerciales, etc.. Se formaron los primeros imperios y el éxito de la agricultura fue tan claro que muy pocos grupos sociales han vuelto a las prácticas cazadoras o recolectoras una vez que han desarrollado la actividad agrícola.

La gran mayoría de las especies que cultivamos en la actualidad fueron domesticadas en los comienzos de la agricultura por nuestros remotos antepasados. Pocas especies nuevas se han añadido aunque los cambios en las plantas agrícolas sí han sido muy grandes. Por ejemplo las mazorcas de maíz que se han podido encontrar en los más antiguos yacimientos arqueológicos, tienen entre dos y tres centímetros de longitud. En la actualidad, después de un largo proceso de selección que lleva miles de años, usamos variedades de maíz con mazorcas más de diez veces más largas que las prehistóricas, de granos grandes y compactos y recubiertos por hojas que protegen los granos. Todavía existe en praderas altas de México la hierba salvaje de maíz de la que proceden las variedades que cultivamos en la actualidad, pero su aspecto es muy distinto al del maíz evolucionado. Sus granos no están todos apretados y protegidos, sino al revés, sueltos a lo largo de un tallo y sin cobertura de hojas.



Hasta hace un siglo la agricultura había ido sufriendo cambios poco a poco, pero se seguía trabajando de una forma tradicional que, en lo esencial, era muy parecida a la que se había venido empleando durante milenios. Algunas técnicas especialmente útiles, como el regadío, sabemos que se empleaban ya hace unos 5000 años

En el último siglo, y especialmente en los últimos 50 años, los avances tecnológicos, biológicos y químicos han supuesto un cambio enorme, una auténtica revolución.

Fuente:

http://www.tecnun.es/asignaturas/Ecologia/Hipertexto/06Recursos/110Producci.htm

Libro electrónico:

Ciencias de La Tierra y del Medio Ambiente

o   Universidad Nacional Autónoma de México

o   Colegio de Ciencias y Humanidades

o   Plantel Vallejo

o   Grupo: 208 - B

Equipo: 5

·        Cuevas Vázquez Carlos

·        Flores Irena Fernanda de Jesús

·        Palacios Domínguez Jazmín

·        Reyes Oliva Carlos Omar

Isótopos


Isótopos

Se llaman isótopos cada una de las variedades de un átomo de cierto elemento químico, los cuales varían en el núcleo atómico. El núcleo presenta el mismo número atómico (Z), constituyendo por lo tanto el mismo elemento, pero presenta distinto número másico (A).

Los diferentes átomos de un mismo elemento, a pesar de tener el mismo número de protones y electrones (+ y -), pueden diferenciarse en el número de neutrones
. Puesto que el número atómico es equivalente al número de protones en el núcleo, y el número másico es la suma total de protones y neutrones en el núcleo, los isótopos del mismo elemento sólo difieren entre ellos en el número de neutrones que contienen.

Los elementos, tal como se encuentran en la naturaleza, son una
mezcla de isótopos. La masa atómica que aparece en la tabla periódica es el promedio de todas las masas isotópicas naturales, de ahí que mayoritariamente no sean números enteros.

En la notación científica, los isótopos se identifican mediante el nombre del elemento químico seguido del número de nucleones (protones y neutrones) del isótopo
en cuestión, por ejemplo hierro-57, uranio-238 y helio-3; en la notación simbólica, el número de nucleones se denota como superíndice prefijo del símbolo químico, en los casos anteriores: 57Fe, 238U y 3He.

Un átomo no puede tener cualquier cantidad de neutrones. Hay combinaciones "preferidas" de neutrones y protones, en las cuales las fuerzas que mantienen la cohesión del núcleo parecen balancearse mejor. Los elementos ligeros tienden a tener tantos neutrones como protones; los elementos pesados aparentemente necesitan más neutrones que protones para mantener la cohesión. Los átomos con algunos neutrones en exceso o no los suficientes, pueden existir durante algún tiempo, pero son inestables. Los átomos inestables son radioactivos: sus núcleos cambian o se desintegran emitiendo radiaciones.

Práctica

Objetivo:

  • Observar y describir las características de los componentes de la fase sólida del suelo.
  • Calcular el porcentaje de materia orgánica de las 4 muestras del suelo.

Hipótesis:

Por medio de la calcinación de la tierra, se determinará el porcentaje de materia orgánica de ésta.

Antecedentes:

El suelo es una mezcla de minerales, materia orgánica, bacterias, agua y aire.

Material:

  • Cápsula de porcelana
  • Mechero bunsen
  • Balanza
  • Pinzas para crisol
  • Soporte universal con anillo y rejilla de asbesto.
  • Sustancias:
  • 10g de muestra de suelo (4 muestras diferentes de suelo)

Procedimiento:

  1. Pesar 10g de suelo seco en la cápsula de porcelana.
  2. Colocar la cápsula de porcelana en la rejilla del soporte universal, enciende el mechero, y calienta hasta la calcinación (de 15 a 20 minutos). Si la muestra de suelo posee un alto contenido de hoja seca, el tiempo se prolongará la suficiente hasta su total calcinación.
  3. Dejar enfriar la mezcla y posteriormente pésala nuevamente, anotando la variación de la masa.
  4. Calcular el porcentaje de materia orgánica.

Observaciones:

Al pasar unos minutos, la tierra se comienza a calentar y a hacerse negra.Después una especie de chispas, y se hizo negra y un poco blanquizca.

Análisis:


Muestra 1
Muestra 2
Muestra 3
Muestra 4
Inicio
10g
Inicio
10g
Inicio
10g
Inicio
10g
Final
6.5g

35%
Materia orgánica
Final
8.2g

12.8%
Materia orgánica
Final
2.9g

71%
Materia orgánica
Final
5.9g

41%
Materia orgánica

Reglas de Nomenclatura


Reglas de Nomenclatura

Son las reglas y regulaciones que rigen la designación (la identificación o el nombre) de las sustancias químicas.

Los compuestos orgánicos son los que contienen carbono, comúnmente enlazado con hidrógeno, oxígeno, boro, nitrógeno, azufre y algunos halógenos. El resto de los compuestos se clasifican como compuestos inorgánicos. Éstos se nombran según las reglas establecidas por la IUPAC.

Nomenclatura en química inorgánica

Los compuestos inorgánicos se clasifican según la función química que contengan y por el número de elementos químicos que los forman, con reglas de nomenclatura particulares para cada grupo.

Una función química es la tendencia de una sustancia a reaccionar de manera semejante en presencia de otra. Por ejemplo, los compuestos ácidos tienen propiedades característica de la función ácido, debido a que todos ellos tienen el ion H+1; y las bases tienen propiedades características de este grupo debido al ion OH-1 presente en estas moléculas

Debemos recordar aquí que las principales funciones químicas son: óxidos, bases, ácidos y sales.

Actualmente se aceptan tres sistemas o subsistemas de nomenclatura, estos son:

el sistema de nomenclatura estequiométrica o sistemático,

el sistema de nomenclatura funcional o clásico o tradicional y

el sistema de nomenclatura Stock.

Estos tres sistemas nombran a casi todos los compuestos inorgánicos, siendo la nomenclatura tradicional la más extensa.

Algunas reglas para la nomenclatura inorgánica

Se escribe siempre en primer lugar el símbolo del elemento o radical menos electronegativo (menor capacidad de atraer electrones) y a continuación el del elemento o radical más electronegativo (mayor capacidad de atraer electrones). Pero se nombran en orden inverso a este orden.

Por ejemplo, CrBr3 = tribromuro de cromo; CO = monóxido de carbono

Se intercambian las valencias de los elementos o los radicales, colocándolas en forma de subíndices. Estos subíndices se simplifican, si se puede, teniendo en cuenta que deben ser números enteros y que el 1 no se escribe.

En los ejemplos anteriores: CrBr3

El cromo está actuando con valencia 3 (Cr+3) y el bromo lo hace con valencia –1 (Br–1) (el cromo puede tener valencia 2,3,4,5,6 y el bromo puede tener valencia +1, –1, 3, 5, 7)

La fórmula sería Cr+3 Br–1, intercambiamos las valencias pero poniendo su número como subíndice y queda CrBr3 (sería Cr1, pero el uno no se escribe).

La Unión Internacional de Química Pura y Aplicada (IUPAC) recomienda el uso de la nomenclatura sistemática, la más extendida, y la de Stock o funcional, utilizada sobre todo para nombrar óxidos, hidruros y hidróxidos.

En la nomenclatura sistemática de los óxidos la palabra genérica óxido va precedida de los prefijos griegos mono-, di-, tri-, tetra-, penta-, hexa- o hepta-, según el número de oxígenos que existan; a continuación se indica, de la misma forma, la proporción del segundo elemento.

Por ejemplo, N2O5, pentaóxido de dinitrógeno (5 átomos de oxígeno y 2 átomos de nitrógeno).

En algunas ocasiones se puede prescindir del prefijo mono- (CaO, óxido de calcio).

En la nomenclatura de Stock no se utilizan prefijos. Los óxidos se nombran con la palabra óxido seguida del nombre del otro elemento y su valencia entre paréntesis; siguiendo con el ejemplo: N2O5, sería óxido de nitrógeno (V). Si el elemento que se combina con el oxígeno tiene valencia única, no es necesario indicarla; así, Li2O es óxido de litio (de la misma fórmula deducimos que la valencia del litio es 1 y la del oxígeno 2).

En los hidruros metálicos el hidrógeno actúa con valencia –1 y se nombran con la palabra genérica hidruro seguida del nombre del metal. El número de átomos de hidrógeno se indica mediante prefijos numerales; por ejemplo, AuH3, trihidruro de oro.

En la nomenclatura funcional se nombran con la palabra hidruro seguida del nombre del metal y su valencia correspondiente, salvo que la valencia sea única [AuH3, hidruro de oro (III)].

En los hidruros no metálicos el hidrógeno actúa con valencia +1 y los no metales con sus respectivas valencias negativas; se nombran añadiendo el sufijo -uro al no metal. Por ejemplo, HCl, cloruro de hidrógeno.

Los hidróxidos se nombran con la palabra hidróxido seguida del nombre del metal, indicando con prefijos numerales sus proporciones; por ejemplo, Mg(OH)2, dihidróxido de magnesio.

En la nomenclatura de Stock no se utilizan los prefijos: al nombre del metal se le añade su valencia, aunque ésta se omite cuando es única; por ejemplo, Mg(OH)2, hidróxido de magnesio.

En la nomenclatura sistemática, los ácidos oxoácidos se nombran como compuestos binarios en los que el constituyente negativo (anión) es poliatómico; se utiliza el sufijo -ato para el anión y se especifica la valencia del elemento central mediante números romanos entre paréntesis, seguida de la palabra hidrógeno; por ejemplo, HClO, oxoclorato (I) de hidrógeno. Para estos ácidos, la IUPAC admite la nomenclatura tradicional (HClO, ácido hipocloroso).

Nomenclatura en química orgánica

El sistema para nombrar actualmente los compuestos orgánicos, conocido como sistema IUPAC, se basa en una serie de reglas muy sencillas que permiten nombrar cualquier compuesto orgánico a partir de su fórmula desarrollada, o viceversa. Esta es la nomenclatura sistemática. Además existe la nomenclatura vulgar, que era el nombre por el que se conocían inicialmente muchas moléculas orgánicas (como por ejemplo ácido acético, formaldehído, estireno, colesterol, etcétera), y que hoy día está aceptada.

El nombre sistemático está formado por un prefijo, que indica el número de átomos de carbono que contiene la molécula, y un sufijo, que indica la clase de compuesto orgánico de que se trata.

Algunos de los prefijos más utilizados son:

Átomos de C
Prefijo
1
Met-
2
Et-
3
Prop-
4
But-
5
Pent-
6
Hex-
7
Hept-
8
Oct-
9
Non-
10
Dec-

Ahora veremos como se nombran las distintas familias de compuestos orgánicos.

En aquellos casos en los que se conozca el nombre vulgar, se incluirá al lado del nombre sistemático.


Hidrocarburos

Son aquellos compuestos orgánicos que contienen únicamente carbono (C) e hidrógeno (H) en su molécula.

Existen dos grupos principales de hidrocarburos, los alifáticos y los aromáticos, cada uno de los cuales se subdividen a su vez en varias clases de compuestos:

Alifáticos: Dentro de este grupo están los alcanos, alquenos, alquinos y cicloalcanos

Aromáticos: Existen dos clases de compuestos, los monocíclicos o mononucleares, que contienen sólo un núcleo bencénico y los policíclicos o polinucleares que contienen dos o más núcleos bencénicos.

Alcanos. Responden a la fórmula general CnH2n+2. Son hidrocarburos acíclicos (no tienen ciclos en su cadena) saturados (tienen el máximo número de hidrógenos posible).

- Alcanos de cadena lineal. Se nombran utilizando uno de los prefijos de la tabla anterior seguido del sufijo -ano.

Ejemplos:

CH4
metano
C2H6
etano
C3H8
propano
C4H10
butano
C5H12
pentano
C6H14
hexano

Alcanos de cadena ramificada. Para nombrar estos compuestos hay que seguir los siguientes pasos:

Buscar la cadena hidrocarbonada más larga y ésta constituye el hidrocarburo principal, que nombra al compuesto y que llevará la terminación -ano si es un alcano. Si hay más de una cadena con la misma longitud se elige como principal aquella que tiene mayor número de cadenas laterales.

Se numeran los átomos de carbono empezando por el extremo más próximo a un carbono con sustituyentes (radicales) y éstos se nombran anteponiéndoles un número localizador que indica su posición en la cadena, seguido de un guión.

Si existen dos sustituyentes en el mismo átomo de carbono, se repite el número separado por una coma. Cuando hay dos o más sustituyentes diferentes en el compuesto se nombran por orden alfabético. Por ejemplo 4,5-dietil-2, 2, 7-trimetildecano.

Alquenos y alquinos

Para nombrar los alquenos o los alquinos se toma como cadena principal la más larga que contenga el doble o triple enlace y se termina en -eno o -ino; su posición se indica con el número localizador más bajo posible y tiene preferencia sobre las cadenas laterales al numerar los carbonos.

Otros compuestos

Los alcoholes se nombran añadiendo la terminación -ol al hidrocarburo e indicando con el localizador más bajo posible la posición que ocupa el grupo -OH.

En los aldehídos se sustituye la terminación -o de los hidrocarburos por -al y la cadena se comienza a numerar por el extremo que lleva el grupo carbonilo (C=O).

Las cetonas se nombran cambiando la terminación -o del hidrocarburo por -ona, y la posición del grupo carbonilo se indica con un localizador.

En los ácidos carboxílicos se antepone la palabra ácido a la del hidrocarburo del que proceden, en el que la terminación -o se sustituye por -oico.

Las aminas se nombran añadiendo al nombre del radical el sufijo -amina. Si un mismo radical está repetido dos o tres veces se le anteponen los prefijos di- o tri-. Si la amina lleva radicales diferentes se nombran por orden alfabético.

Las amidas cambian la terminación -oico del ácido por el sufijo -amida.

Los nitrilos se pueden considerar derivados del cianuro de hidrógeno, H-CN, al sustituir el átomo de hidrógeno por radicales alquilo. Se nombran añadiendo el sufijo -nitrilo al nombre de la cadena principal.



Métodos de Obtención de Sales



Existen muchas formas de obtención de las sales pero las mas comunes son de la reacción entre un ácido y una base.
Por ejemplo: HCl + Na(OH*) -----------> NaCl + H20

(acido clorhídrico + hidróxido de sodio producen cloruro de sodio + agua)

[Cloruro de sodio
Sal de mesa]

En realidad generalmente se clasifican los métodos de obtención de sales de acuerdo al mismo tipo de sal ( sal binaria - ternaria- cuaternaria-)

Los 3 métodos son:

1º) ÁCIDO + METAL PURO -------------------> SAL + HIDRÓGENO DIATÓMICO
2º)ÁCIDO + OXIDO BÁSICO -------------------> SAL + AGUA
3º)ÁCIDO + HIDRÓXIDO -----------------------> SAL + AGUA

Que una sal sea binaria, ternaria o cuaternaria significa que está formada por 2, 3 o 4 elementos químicos diferentes, respectivamente. Siempre que la sal sea binaria el ácido también tiene que ser binario, o lo que es lo mismo, tiene que ser un HIDRÁCIDO. Si el ácido es ternario significa que es un OXOÁCIDO, pero en cambio puede que forme sales ternarias o cuaternarias dependiendo de con cuanta base reacciona o si el oxoácido es poliprótico o nó (si no es poliprótico es monoprótico)

OXIDO BÁSICO: los óxidos básicos provienen de la reacción de un metal con el oxigeno. Por ejemplo: la ecuación química de formación del oxido de aluminio es :

Al + O2 ---------> Al2O3

HIDRÓXIDO: todo hidróxido proviene de la reacción entre el óxido básico y el agua. Hay que aclarar que también hay metales muy reactivos y me refiero a los alcalinos y alcalinotérreos que reaccionan directamente con el agua liberando hidrógeno, como por ejemplo el sodio, potasio, litio, calcio, magnesio, etc.

HIDRÁCIDO: un hidrácido es un hidruro no metálico que (en estado gaseoso) al disolverlo en agua se disocia en iones. No todos los hidruros no metálicos se disocian en agua para formar soluciones ácidas, e incluso existe un hidruro no metálico NH3 (amoniaco) que al disolverse en agua da soluciones básicas. La fosfina (PH3) por ejemplo o el seleniuro de hidrógeno dan soluciones neutras cuando se disuelven en agua.
Un hidruro no metálico se forma en la reacción del hidrógeno y un no metal. (SIEMPRE EL NO METAL CON LA MENOR VALENCIA)

OXOÁCIDO: los oxoácidos provienen de la reacción del agua con un óxido ácido. un oxido ácido proviene de la reacción del oxigeno con un no metal
Por ejemplo:

2 Cl2 + 7O2 -------------------> 2 Cl2O7 (oxido perclórico)

Cl2O7 + H2O --------------> 2 HClO4 (ácido perclórico)



Tipos de Fertilizantes

Los fertilizantes pueden clasificarse de distinta maneras, ya sea según su origen ( inorgánicos e orgánicos ), composición (puros y compuestos) o característica (líquidos y sólidos) y usos a los que están destinados.

La adecuada elección dependerá de:
La fertilidad del suelo y su nivel de salinidad.
Cantidad de agua disponible.
-Condiciones climatológicas.
Tamaño de la especie vegetal.
Tipo de planta: examinar si es cultivada por sus hojas o sus flores; su época de floración (antes o después de las hojas); su estructura y resistencia (si son quebradizas o están expuestas a vientos fuertes); su edad.


Origen

Fertilizantes Inorgánicos

Pueden ser de origen natural extraídos de la tierra, como el nitrato (de Chile) o bien sintéticos elaborados por el hombre.
Las plantas no distinguen entre procedencia natural o sintética, y ambos se descomponen antes de ser absorbidos.
Generalmente los de este tipo son de acción rápida y estimulan el crecimiento y vigor de las plantas cuando se aplican sobre la superficie.

En el mercado se pueden encontrar una serie de marcas que distribuyen distintos tipos de fertilizantes con un nombre comercial. Lo importante al momento de elegir, es fijarse en el contenido de nutrientes que aporta cada fertilizante, expresado en porcentaje. Así por ejemplo un fertilizante cuya composición es 8-16-16, significa que aporta un 8% de N, 13% de P (P2O5) Y 16% de K (K2O).

Fertilizantes Orgánicos

Pueden ser de origen animal (guano) o vegetal (compost, abonos verdes). La mayoría son de acción lenta, pues proporcionan nitrógeno orgánico que debe ser transformado en inorgánico por las bacterias del suelo antes de ser absorbido por las raíces. Como estos organismos no actúan en suelos fríos, ácidos o empapados, su efectividad y rapidez de acción dependerá del terreno.

Con estos fertilizantes no es tan fácil que se quemen las hojas como con los inorgánicos y efectúan un suministro continuo de alimento a las plantas por mucho tiempo, pero resultan más caros.

Composición

Simples o compuestos
· Los fertilizantes simples están formados por un solo ingrediente activo. Generalmente contiene un solo alimento vegetal básico o pequeñas cantidades de otros (como la harina de huesos).
· Los fertilizantes compuestos están formados por mezclas de ingredientes activos, y generalmente contienen los 3 nutrientes vegetales principales. Muchos de ellos contienen al mismo tiempo fuentes de sustancias nutritivas de acción rápida y lenta, lo que les permite mantener su acción nutritiva por más tiempo.


Características
Sólidos o líquidos
· Existe una amplia gama de abonos sólidos: en polvo, granulados, en gel, en pastillas y en bastones.
· Los polvos actúan más rápidamente que los granulados, pero son más incómodos de usar. Ambos se esparcen sobre el suelo con la mano o con equipo atomizador de abono.
· Los bastones son unas especies de "clavos" de fertilizante concentrado, que deben introducirse en el suelo.
· Las pastillas son fertilizantes completos, nutritivamente balanceados. Hay de dos tipos: para plantas de flor y de hoja.
· Los fertilizantes líquidos se aplican directamente sobre las plantas o disueltos en agua, con regadera o dosificador de manguera. Actualmente son muy utilizados los polvos solubles.

Abonos foliares
· Se pueden conseguir solos o mezclados con pesticidas (productos multiuso).
· Al pulverizarse sobre las hojas, sus nutrientes penetran en pocas horas en la circulación de la savia, incluso si la planta se encuentra en suelos pobres.
· Mejores resultados se obtienen usándolos al atardecer y sobre plantas con bastantes hojas. No los use si existe riesgo de lluvias.
· Son muy útiles, especialmente para aplicar sobre rosas y plantas enfermas.